A menudo, en el cine se combaten los mundos virtuales como Matrix porque estos no son estrictamente reales.
Nadie en el cine quiere vivir en un mundo recreado. Sin embargo, dado
el funcionamiento de nuestros sentidos, en realidad ya estamos viviendo
de facto en un mundo recreado, irreal y entreverado de malas
percepciones, interpretaciones erróneas y alucinaciones visuales,
olfativas y auditivas.





